Economia, produccion y forma de vivi

Economía

Entre los cultivos del departamento de Sololá se encuentran: café, caña de azúcar, maíz, frijol, trigo, cebada, papa y legumbres, entre otros. Hay, además, crianza de ganado vacuno, caballar y lanar, siendo este uno de los departamentos de mayor producción de lana. Se elaboran tejidos de algodón en todos los municipios que lo conforman (Lara, C., Rodríguez, F., García, C. y Esquivel, A., s.f.).
En cuanto a su producción artesanal, en todo el departamento se trabajan tejidos típicos, así como productos de madera, cuero, jarcia, tul y máscaras. Una de las artesanías más representativas es la fabricación de piedras de moler y los muebles de madera que se trabajan en Nahualá, los cuales son utilizados en casi todo el altiplano central y occidental. También se trabaja la paja de trigo elaborando diversos objetos de adorno

Actividades Económicas Productivas

Por ser cabecera del departamento, la actividad comercial y los servicios son altos, constituyendo una importante fuente de empleo. Existen innumerables empresas comerciales y de servicios, ya sean pequeñas, medianas o grandes, no obstante se requiere de procesos de planificación municipal y ordenamiento territorial que favorezcan el desarrollo económico local.
En el municipio es amplia la disponibilidad de servicios y mano de obra calificada y no calificada, se cuanta con un nuevo mercado de mayoreo y se organizan ferias de comercialización como la denominada "Samaj"; se cuenta con un proyecto piloto de mejoramiento de la imagen urbana y existen recursos naturales para la generación de energía eléctrica. Existe un incipiente sector industrial con altas potencialidades para el desarrollo agroindustrial.

Función Económica del Territorio

Según los datos recabados por el INE, la población económicamente activa se encuentra desagregada como se muestra en la tabla siguiente:
Se coincide en que actualmente en el municipio, el porcentaje del sector de mujeres económicamente activa, es mayor al del 2002 debido a que las mujeres se están organizando para generar proyectos que le aporten un beneficio económico.

Actividades de Subsistencia


Producción Agrícola

La agricultura es la principal actividad productiva a la que se dedica el 46% de la población económicamente activa (PEA) del municipio de Sololá, es fuente generadora de medios de subsistencia, trabajo e ingreso para la población.
Aunque cuentan con alta producción de granos básicos, como Maíz y Fríjol, éstos son destinados al autoconsumo, principalmente en zonas de alta pobreza, como las Aldeas Los Pujujiles. Dentro de las actividades agrícolas comerciales destaca la producción de Hortalizas, entre ellas sobresalen los siguientes productos: Papa, zanahoria, repollo, cebolla, cilantro, coliflor, remolacha y rábano. Otros con menor volumen de producción son arveja, ejote, tomate, col de Bruselas y apio;  también se cultiva café, durazno/melocotón, aguacate, flores/ornamentales y manzana, pero en menor escala, ya que no se cuenta con cultivos extensivos debido al minifundio de la tierra.
En el municipio se identifican 58 grupos de productores hortícolas vinculados a aproximadamente 70 sistemas de minirriego;  algunos de ellos comercializan en todo el país, incluyendo Puerto Barrios y Petén.
La infraestructura productiva es limitada, ya que no se cuenta con centros de acopio acondicionados, los sistemas de mini riego no abastecen a la mayoría de los productores, limitando con ello la producción y comercialización agrícola. Además se carece de asistencia técnica para la implementación de buenas prácticas agrícolas.

Producción Pecuaria

La actividad pecuaria del municipio de Sololá, departamento de Sololá, está integrada por la producción avícola (crianza y engorde de gallinas, gallos, pollos y la producción de huevos de gallina), apícola (producción de miel) y porcina (crianza y engorde de cerdos), estas dos últimas tienen la particularidad de localizarse en formas dispersas y concentradas en pocas personas de la población.

Producción Artesanal

La producción artesanal es la tercera actividad económica más importante en el municipio, después de la agricultura y el comercio. Es implementada casi en su totalidad por mujeres, quienes además de elaborar artículos para uso personal, venden sus artículos en plazas y mercados locales y regionales.
Se distinguen cuatro especialidades artesanales: Textiles: Cubrecamas, fajas, cortes, güipiles, servilletas, manteles, perrajes, rebosos, sutes, bufandas, chalinas; Madera: muebles (mesas, sillas, roperos, libreras) y artículos tallados. (Juguetes, animales, mascaras, figuras decorativas); Mostacilla: Bisutería, aretes, anillos, collares, fajas, bolsas, ganchos, collar para perros, adornos para güipiles; Conservas de frutas: Mermeladas y jaleas de durazno, saúco, manzana, ciruela.
La actividad artesanal predominante es la manufactura textil, la cual se elabora a través de técnicas variadas como el   bordado a mano, telar de cintura, telar de pie y mezcla con mostacilla.
No se cuenta con grupos organizados fortalecidos, por lo cual la participación de intermediarios es muy alta, reduciendo considerablemente las ganancias de las artesanas. Las artesanías del municipio se comercializan actualmente a nivel local, Chichicastenango, Guatemala, Antigua, Quetzaltenango, Petén, Livingston, en menor escala a El Salvador, Estados Unidos e Inglaterra.

Actividad Extractiva

La extracción de materiales o minerales del suelo y subsuelo, no es muy común en el municipio. Sólo existe la extracción de arena de río, que se lleva a cabo en los afluentes y riveras de algunos ríos, como en Chuiquel y Argueta, también la extracción de arena blanca, selecto y balastro o material para mantener los caminos de terracería, estos últimos son  muy comunes en la carretera interamericana que atraviesa el municipio en la parte norte. Estas extracciones, se caracterizan por utilizar métodos rudimentarios y herramientas manuales, solo en algunos casos se utiliza maquinaria pesada. 



forma de vida

Bajo la sombra de la pobreza y pobreza extrema viven miles de familias en la provincia, un problema que se agudiza ante la indiferencia del Estado para garantizar el acceso a la alimentación, salud, educación y vivienda, con lo cual se condena a las personas a vivir en  precariedad y   abandono, según  líderes indígenas y entidades de derechos humanos.
El Mapa de Pobreza en Guatemala,  elaborado por el Banco Mundial (BM) y el Instituto Nacional de Estadística (INE), destaca que el 44 por ciento de los municipios rurales del país viven en pobreza y que  tres de cada cuatro personas  son víctimas de la miseria y la desigualdad, con mayor incidencia en Alta Verapaz, Sololá, Totonicapán y Suchitepéquez.
La penuria encaja con el retroceso que tiene Guatemala en el Índice de Desarrollo Humano, estudio que efectúa cada año el Programa de  las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y que en el 2015 colocó al país en el puesto 128 del ranquin mundial,  solo  arriba de Honduras y Haití, como los peores del continente. En 1980 Guatemala figuraba en el lugar 89, y desde el 2011 al 2013, en el 125.
El PNUD  también destaca que en el país aumentó  a 71.2 años la esperanza de vida, lo que contrasta con la realidad en el área rural, pues debido a la sequía y la falta de seguridad alimentaria, en el 2015 la desnutrición infantil cobró la vida de 92 niños, según datos del Sistema de Información Gerencial de Salud.
La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida 2014 (Encovi) destaca que entre el 2000 y  2014 la pobreza aumentó en 2.9 puntos porcentuales, de 56.4% alcanzó el 59.3%. Señala que Alta Verapaz y Sololá son los departamentos con más pobreza, por arriba del 80%, seguido de Totonicapán, con 77.5%.

Repudian abandono

Byron Paredes Tiul, defensor de los derechos de los pueblos indígenas de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), señaló que la situación tiene connotación histórica desde de la Colonia, cuando los campesinos fueron despojados de sus tierras.

“El Gobierno ha tenido en total abandono a  la población indígena, que es la que más sufre  de pobreza, porque  no ha creado mecanismos para mejorar las condiciones de vida. La ley de desarrollo urbano y rural es una deuda histórica que tiene el Estado hacia los indígenas”, señaló.
El desvío de ríos es otro problema que contribuye para que la pobreza llegue a las comunidades, agregó Tiul.
Ana Chorror, coordinadora de la Organización de Mujeres de Sololá, calcula que en ese departamento unas 40 comunidades de la bocacosta no cuentan con servicios básicos. “No hay apoyo del Estado, solo promesas que vienen de hace 20 años. Lo lamentable es que la desnutrición y la pobreza van en aumento”, dijo.
Gervasio Calel, alcalde comunitario de Totonicapán, opina que el Gobierno nunca ha prestado atención  a los más pobres y que  un caso particular ocurre en Santa María   Chiquimula y Santa Lucía La Reforma, que  alcanzan niveles extremos  de pobreza.
Juan Yax, gobernador de Totonicapán, reconoció que las condiciones de pobreza  en que viven vecinos de  varias comunidades  son “deplorables”, y aduce que  se debe al crecimiento poblacional; sin embargo, reflexionó sobre la importancia de impulsar programas  que ayuden al desarrollo.
“Es importante velar por la salud y seguridad alimentaria y que los servicios  lleguen hasta las comunidades más lejanas”, refirió Yax.
Karla Mendoza, coordinadora de  trabajo social del Área de Salud de Huehuetenango, indicó que los vecinos de zonas rurales afrontan problemas serios de salud, pese a los “esfuerzos” que hace el Gobierno por erradicar el hambre.
Varias familias del cantón Tacaná, Ixtahuacán, Huehuetenango, son  ejemplo de la extrema pobreza  que azota  al país, pues  en esos   lugares la población se alimenta únicamente   con frijol y maíz. 
Cruz Pérez Ortiz, de 35 años, es  madre de cuatro hijos —tres niñas y un niño—, y es evidente la frustración que le causa la  falta de oportunidades para optar por un mejor futuro para ella y su familia.
Pérez Ortiz vive  en una casa de adobe, techo de lámina y piso de tierra. Cuenta que  durante el verano deben lidiar con el polvo y en invierno, con el lodo, lo que propicia que los niños se  enfermen con frecuencia.
“Hay días en los que nos invade la tristeza porque no tenemos comida”, lamentó.
En San Juan Ixcoy, Huehuetenango, el panorama también es complicado, pues ante la falta de agua para preparar alimentos, las mujeres deben levantarse a las tres de la mañana y caminar cuatro kilómetros  para  obtener un poco de líquido para lavar ropa, bañarse y consumir.
Otro caso es  el de Hugo Cruz Hernández, un vecino del barrio Bellos Horizontes, San Benito, Petén, quien cuenta que la única forma de sacar adelante a sus cinco hijos y su esposa es la tierra, ya que no hay oportunidades laborales, por lo que para mitigar la necesidad instaló un huerto en el patio de su casa; sin embargo,  no tiene  agua entubada ni  energía eléctrica.
La familia Cifuentes Rivera es una de muchas que viven en la pobreza en Retalhuleu. Reside en el cantón Dolores, en una casa construida con láminas, madera y nailon, y por la que pagan Q150 de alquiler.
La Organización Mundial de la Salud destaca que la desigualdad se puede paliar  si se controlan los factores de riesgo: la malnutrición infantil, el sexo no seguro, la falta de agua entubada y saneamiento y el control del  consumo de alcohol.

En el departamento de Sololá (del 100% de su población) tiene un 80.9% en pobreza o un 39.9% en pobreza extrema según datos del PNUD

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